July 2005 Archives

Tristón

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"Le han echado, no le quieren, pobrecito ¿que va a hacerrrr?. Tristón solo quiere un amiguito, que le quiera comprenderrrr." Asi era la canción de un anuncio de un peluche muy famoso en los 80. Un perro con cara triste y orejas largas. Mi hermana todavia conserva ese peluche en herencia. Recuerdo entrañable que me ha venido a la memoria porque tengo un tristón en casa.
Desde ayer soy propietario de un portátil estropeado abandonado por su dueña. Una amiga me ha regalado un Compaq Presario 700 aparentemente difunto. Tras un primer chequeo es evidente que el disco duro esta muerto, fisicamente roto. Al moverlo suenan piezas en su interior, como un cascabel. Parece ser que también algún componente de la placa esta jodido, seguramente el bus IDE (no reconoce ningun disco duro de los que he probado). Asi que me he bajado el manual de servicio y reparación del modelo y voy a desmontarlo para intentar un masaje cardiopulmonar y una desfibrilación. Si lo resucito, habrá que bautizarlo, asi que espero sugerencias. El único requisito para el nombre es que sea un personaje de una novela Cyberpunk. Tradición estupida que sigo con todos mis ordenadores. PD: Henry Dorsett Case y Dixie Flatline ya estan cogidos. PPD: El portátil es macho. (La especie de los ordenadores tiene 3 géneros: macho, hembra y Engendro de Satán. A este adorable último género pertenece el de Marcos.)

El super de mi barrio

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Mucha gente de mi generación (y de las siguientes) aún recuerda aquellas tiendas de ultramarinos de los barrios, donde te vendían de todo y a las que ibas por mandato de tu progenitora, con un billete de mil pesetas y la lista de la compra. Pues esas tiendas que en occidente desaparecen barridas por carrefour y similares, aún existen en muchas partes del planeta. Acabo de llegar de la tienda de mi barrio. Toda una versión china de los antiguos ultramarinos, en el centro de Kuala Lumpur, a 15 minutos andando de las torres. Esta vez no he ido por mandato de mi lejana y santa madre, sino por causas de fuerza mayor (nivel de suministros alimenticios bajo mínimos); aunque si que me he gastado tan solo mil pelas y he llenado la nevera, como antaño. Mientras estaba pagando, me he quedado absorto mirando los productos chinos que venden junto a cosas más normales como conservas, pan, mermelada, leche, champu... Por lo visto, para el chino medio, es imprescindible que en el super del barrio haya bálsamo de tigre, que lo cura todo, hierbajos de mil formas y colores para preparados de medicina china, nidos de golondrina (son para comer, y estan hechos de hierba y babas de golondrina, puaghhh) y una docena más de cosas que no he sabido (ni querido) identificar. Pero mi producto favorito son las ranas secas que tienen en un bote de cristal enorme al lado de la caja registradora. Y pensando en como las preparan, me he imaginado a un chino gordo con un martillo y un secador de pelo gigante, sentado junto a una cinta transportadora con ranas asustadas camino de su ejecución.

Capitan Alatriste

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Uno de los placeres cotidianos que mas echaba de menos desde que me marche, era leer todos los fines de semana el articulo de Arturo Perez-Reverte en "El Semanal". Hoy he llegado por casualidad a la pagina oficial de Arturo. Y he descubierto con agrado que ofrecen gratuitamente sus articulos semanales. http://www.capitanalatriste.com :)

Flashback. Part Zero

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Finales de otoño. Llueve. Como solo lo hace en mi tierra. Da igual que uses paraguas, las gotas son tan finas que flotan en el aire como duendecillos de agua bailando a tu alrededor. No hace mucho frio, pero es un frio humedo, que se mete hasta el fondo de los huesos. No importa cuanta ropa lleves, seguiras teniendo frio. Cierro suavemente la puerta de casa a mi espalda. Doy dos pasos, paso la mano a traves de las rejas de la puerta del porche y la abro desde fuera. (El portero automatico lleva estropeado unos cuantos años). Son aproximadamente las 5:30 de la tarde, probablemente es viernes. Ya es de noche, aunque si definimos la noche como ausencia de sol, lleva siendo de noche casi dos meses. Y no es que mi tierra este en el circulo polar, sencillamente el cielo esta nublado durante largas temporadas, y hay meses en los que llueve las 24 horas del dia. Me encanta este clima. Mas de lo que suelo admitir. Guardo las llaves en la mochila y compruebo el contenido: cartera, dados, cds de audio, la edicion en castellano del Cyberpunk 2020, la pantalla, un par de suplementos en ingles y la carpeta con las fichas de personaje y las notas de la campaña. Esta todo. Unos metros a mi derecha la calle principal de Sestao late bajo la sucia luz amarilla de las farolas. Son esos instantes en que comienza la tarde del viernes, cuando la gente sale para acudir a las citas del inicio del fin de semana.
Giro hacia la izquierda, hacia la calle oscura y tranquila iluminada por una farola que parpadea con un zumbido, como si la realidad no estuviese ajustada del todo en ese lugar. Es el camino mas rapido. A traves de escaleras y cuestas (Sestao es un pueblo en un monte), por calles perifericas desde las que se percibe levemente el ajetreo de las principales. Llego a la calle paralela a los viejos Altos Hornos. La carretera que viene desde Bilbao y llega hasta Portugalete y mas alla. Siempre me paro un instante a contemplar el silencioso horno que aun queda en pie. Y recuerdo cuando era un niño y habia dos hornos en funcionamiento... Y sus rugidos marcaban el paso del tiempo en Sestao. ...(continuara)